Monólogo-Video
Culpable… eso me están diciendo ¡culpable!
¿Acaso me están culpando por hacer justicia? Genial, ahora se le llama culpable
a alguien guiado por la verdad. El señor no entiende nada ¡Es un necio! En este
momento debería estar a mis pies agradeciéndome de haber salvado a su hija de
ese mal hombre. Pero claro que no… ¡Por supuesto que no! Si parece que tiene
una venda gigante tapándole los ojos, evadiendo la realidad. Ese vagabundo, el tal
Tartufo llegó a nuestras vidas haciéndose el muy inocente, pero Dios sabrá las
intenciones que tiene con esta familia. En este momento me siento tan incapaz
de hacer algo para salvarme, y sé que nadie me ayudará, pues solo soy una criada.
Mi opinión no vale nada para el señor de la casa, pero me ha afectado demasiado
la presencia de este callejero ¡Me cae mal, todo lo que hace está mal! ¡Lo
odio, lo detesto! Siento que tiene bajo un hechizo al señor Orgon. Tartufo
puede estar haciendo caer el mundo en pedazos y el señor cree que está bien. Lo
bueno es que no soy la única que piensa esto, sino lo tomarían solo como un
odio personal que tengo hacia él. El
señor quería que su hija se case con ese desconocido ¡Es inconcebible! Ella ya
tiene a su prometido y lo ama. Se supone que el amor es el sentimiento más
poderoso ¿No es así? Lo único que hice fue ayudar a que su hija no sufra con un
hombre del mal, y más aún si lo hace por obligación. La logré convencer de que se
escape con su prometido y ahora ya no habrá boda. Lo único bueno que ha pasado.
Pero la verdad no entiendo… no entiendo… no entiendo. Los únicos que sabíamos
del plan éramos los tres. ¿Quién me habrá delatado? ¿Quién fue el que
verdaderamente tuvo la culpa? ¿Quién fue el que no quería ver felices a esos
dos muchachos?... Claro, Tartufo, a la final ni le importaba casarse con ella,
simplemente quería quedar bien con su amo, parece un perro atrás de su dueño. ¡Me
las pagará, ya verá… me las pagará tarde o temprano! mientras tanto tendré que
cumplir con mi condena.

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